Lácteos y microbiota intestinal

Dra. Maristela Jiménez – Nutricionista
Lácteos y microbiota intestinal

Lácteos y microbiota intestinal 

 

El microbioma intestinal humano está siendo investigado como un potencial mediador entre la dieta y la salud. Está compuesto por trillones de bacterias que coexisten en una relación simbiótica con el huésped e influyen en una serie de funciones corporales, incluidos los procesos metabólicos y el sistema inmunológico. Estas interrelaciones inciden en múltiples condiciones de salud incluyendo enfermedad cardiovascular y síndrome metabólico (Hajara, 2020). El microbioma está determinado por muchos factores que incluyen la genética, enfermedades, medicamentos, alimentación, entre otros. 

Desde la perspectiva de la dieta, su calidad es altamente relevante. A los productos lácteos se les considera clave de una dieta de alta calidad, con el potencial de modular importantes funciones fisiológicas que incluyen, pero no se limitan al apoyo del desarrollo y crecimiento de tejidos. Los lácteos, poseen nutrientes biológicamente activos como: vitaminas, péptidos bioactivos y minerales cuya ingesta puede incidir sobre la fisiopatología de ciertas enfermedades al alterar vías inmunitarias y composición del microbioma intestinal.  

Existen varios mecanismos propuestos para explicar el impacto de los lácteos en la microbiota intestinal, exploremos algunos: 

  • Péptidos estimulantes y antimicrobianos: son producidos por la digestión de proteínas de la leche y la lactosa y pueden facilitar el crecimiento de géneros bacterianos beneficiosos como: Lactobacillus y Bifidobacterium.  
  • Productos lácteos fermentados: estos favorecen el crecimiento de bacterias beneficiosas en el intestino a través de sus cultivos bacterianos activos y los subproductos de la fermentación (Hajara, 2020).  
  • Contenido de lactosa: se considera que la lactosa contiene un índice prebiótico de 5,75, similar a muchos otros prebióticos. 
  • Hidrolizado derivado de k-caseína: este, ha demostrado efectos estimuladores del crecimiento del Bifidobacterium bifidum.  
  • Digestión proteolítica de β-lactoglobulina: ha evidenciado favorecer la proliferación de Bifidobacterium y Lactobacillus spp (Hajara, 2021).  

Gran cantidad de evidencia asocia al consumo de productos lácteos con reducción de riesgo de enfermedades crónicas no transmisibles (Hajara, 2021).  

En el caso de la diabetes mellitus, estudios recientes han demostrado que la disbiosis está estrechamente relacionada con su aparición y desarrollo, dadas las interacciones entre el intestino, la microbiota y el huésped al influir en la barrera intestinal y función endocrina, homeostasis de lípidos/glucosa, inmunidad e inflamación sistémica (Salgaco, 2019).  

Por otra parte, algunas cepas de probióticos utilizadas en yogurt han demostrado beneficios sobre esta patología al ayudar a modular la microbiota. Por ejemplo, el L. rhamnosus GG, en ratones con diabetes, ha mostrado mejoría en la sensibilidad a la insulina y tolerancia a la glucosa, alivio al estrés del retículo endoplásmico e inhibición de la activación de los macrófagos. Efecto similar sobre la sensibilidad a la insulina, en sujetos con DM2, se ha observado ante la administración de L. acidophilus NCFM (Yuxiang, 2022).  

En cuanto a la enfermedad cardiovascular, un estudio de cohorte prospectivo con 4048 pacientes de 45-70 años en China, mostró que la ingesta total de lácteos se asoció con una mayor diversidad y estructura de la microbiana intestinal. Esas características microbianas intestinales reguladas por lácteos fueron beneficiosamente asociadas con rasgos cardiometabólicos, como los triglicéridos en sangre y colesterol HDL (Meglei, 2021).  

En relación al cáncer colorectal, algunos factores de riesgo incluyen un elevado consumo de carnes rojas, baja ingesta de fibra, así como el componente genético y se ha visto que el consumo de al menos, 1 lácteo fermentado a la semana, se asocia con disminución de citocinas proinflamatorias (TNF-α, IFN-γ, IL-10 e IL-6) y citocinas inflamatorias (iNOS y COX-2), así como prevención de roturas de ADN y efecto apoptótico en células de cáncer de colon (Seung, 2022). 

Así, la promoción del consumo de lácteos en la población, puede ser herramienta que apoye la salud intestinal y cardiometabólica.  

 

Referencias 

  1. Hajara Aslam, Wolfgang Marx, Tetyana Rocks, Amy Loughman, Vinoomika Chandrasekaran, Anu Ruusunen, Samantha L. Dawson, Madeline West, Eva Mullarkey, Julie A. Pasco & Felice N. Jacka (2020) The effects of dairy and dairy derivatives on the gut microbiota: a systematic literature review, Gut Microbes, 12:1. 
  2. Hajara Aslam, Fiona Collier, Jessica A Davis, Thomas P Quinn, Martin O’Hely, Julie A Pasco, Felice N Jacka, Amy Loughman, Gut Microbiome Diversity and Composition Are Associated with Habitual Dairy Intakes: A Cross-Sectional Study in Men, The Journal of Nutrition, Volume 151, Issue 11, November 2021, Pages 3400–3412. 
  3. Yuxiang Gu, Xing Li, Haoran Chen, Yue Sun, Lin Yang, Ying Ma, Eric Chun Yong Chan, Antidiabetic effects of multi-species probiotic and its fermented milk in mice via restoring gut microbiota and intestinal barrier, Food Bioscience,Volume 47, 2022,101619,ISSN 2212-4292, 
  4. Salgaço, M.K., Oliveira, L.G.S., Costa, G.N. et al. Relationship between gut microbiota, probiotics, and type 2 diabetes mellitus. Appl Microbiol Biotechnol 103, 9229–9238 (2019). 
  5. Seung Yun Lee, Da Young Lee, Ji Hyeop Kang, Jae Hyeon Kim, Jae Won Jeong, Hyun Woo Kim, Dong Hoon Oh, Seung Hyeon Yoon, Sun Jin Hur, Relationship between gut microbiota and colorectal cancer: Probiotics as a potential strategy for prevention, Food Research International, Volume 156, 2022, 111327, ISSN 0963-9969. 
  6. Menglei Shuai;Luo-Shi-Yuan Zuo;Zelei Miao;Wanglong Gou;Fengzhe Xu;Zengliang Jiang;Chu-wen Ling;Yuanqing Fu;Feng Xiong;Yu-ming Chen;Ju-Sheng Zheng; (2021). Multi-omics analyses reveal relationships among dairy consumption, gut microbiota and cardiometabolic health . EBioMedicine,