Estrategias para favorecer espacios de descanso físico y mental activos durante las vacaciones  

M. Sc Daniela Zamora - Psicóloga, Coach Holística y Psicopedagoga
Estrategias para favorecer espacios de descanso físico y mental activos durante las vacaciones

Especialista en Psicología Positiva y Mindfulness. Con experiencia en trabajo con adultos 1-1, mentorías, cursos, talleres y programas. Speaker para grupos corporativos y para retiros de bienestar. 

 

Estrategias para favorecer espacios de descanso físico y mental activos durante las vacaciones  

 

Se acerca la Navidad y el fin de Año y para muchas personas estás épocas son sinónimo de descanso. Este es un momento para recargar nuestras energías y disfrutar con las personas que más queremos, pero también, es ideal darse el espacio para cuidar de nuestra salud.  

 

Esta invitación a espacios de descanso, también viene con la oportunidad de mantenernos activos físicamente, al tiempo que le damos a nuestra mente y cuerpo la oportunidad de desacelerar y enfocarse en nosotros mismos.  

 

Muchas personas mantienen la creencia de que una vez que llegan las vacaciones, es su oportunidad para dormir, y no hacer nada. El descanso es primordial para nuestra salud, pero también lo es el mantenernos activos, moviendo el cuerpo, estimulando nuestra mente y alimentándonos de la mejor forma. Los estudios han demostrado que mantenernos activos disminuye la mortalidad, es crucial en la prevención de enfermedades cardiovasculares, la diabetes, infartos, salud mental, caídas y prevención de la obesidad (Bauman, (2004).  

 

¿Cuál es tu concepto de descanso? 

 

Es posible que mientras crecíamos y se acercaban las vacaciones, la experiencia del descanso fuera una oportunidad para quedarse en cama y ver televisión, para llevar a cabo actividades que normalmente no se hacían en tiempo escolar, un espacio para conocer lugares nuevos, o bien profundizar en algún deporte o hobby. A la hora de tomar decisiones sobre nuestro tiempo libre, vale la pena explorar qué entendemos por descanso, qué vimos o hacíamos creciendo, así como las creencias o pensamientos alrededor de cuál es la mejor forma de invertir el tiempo.  

 

Hoy quiero invitarte a considerar otras alternativas de descanso y vacaciones, que sigan siendo parte de una vida saludable y balanceada. Podemos darle a nuestro cuerpo y mente el espacio, tiempo y descanso que necesitan mientras continuamos teniendo presente la importancia de cuidarnos y seguir invirtiendo en nuestra salud.  

 

Un descanso activo puede incluir ejercicio, meditación, compra y preparación de alimentos en casa, lectura, caminatas, clases de yoga o estiramientos, tiempo en la naturaleza, con familia y amigos, e incluso dedicarles tiempo a tus hobbies.  

 

Actividades como caminar reducen el riesgo de enfermedades cardiovasculares (Bauman, 2004) o también se sabe que la meditación o el Mindfulness (nuestra capacidad de estar en el momento presente, con atención plena en las actividades de nuestro día a día) han reportado una disminución en el estrés, estados o rasgos de ansiedad, el humor y rumiación (mantener un pensamiento de forma constante y no dejarlo ir), así como incrementos significativos en afecto positivo o la autocompasión (Shapiro, S. L., Brown, K. W., & Biegel, G. M. (2007). 

 

Movernos e incorporar actividad en nuestro día, así sea durante las vacaciones, va a traer grandes beneficios a nuestra salud física y mental. Mientras descansamos podemos aprovechar para seguir cultivando nuestro estado de ánimo, mejorar nuestra autoimagen, habilidades sociales, y funcionamiento cognitivo, así como reducir ansiedad y estrés (Taylor, Sallis and Needle (1985).  

 

Bibliografía  

 

  • Shapiro, S. L., Brown, K. W., & Biegel, G. M. (2007). Teaching self-care to caregivers: Effects of mindfulness-based stress reduction on the mental health of therapists in training. Training and Education in Professional Psychology, 1(2), 105–115. https://doi.org/10.1037/1931-3918.1.2.105 

 

  • Taylor C.B, Sallis J.F, and Needle, R. (1985) The relation of physical activity and exercise to mental health. Public Health Rep. Mar-Apr; 195–202. 

 

  • Bauman, A.E. (2004) Updating the evidence that physical activity is good for health: an epidemiological review 2000–2003. Journal of Science and Medicine in Sport. Volume 7, Issue 1, Supplement 1Pages 6-19