Efectos sobre la salud gastrointestinal del consumo de leche A2

Dr Javier Morán - Catedrático de Innovación Alimentaria
Efectos sobre la salud gastrointestinal del consumo de leche A2

Director del Instituto Universitario de Innovación Alimentaria en la UCAM-Universidad Católica de Murcia. Profesor Titular (excedente) del Instituto Nacional de Salud Pública de México y Profesor Visitante en las Universidades ISalud de Buenos Aires-Argentina y USIL de Lima-Perú. 

 

Efectos sobre la salud gastrointestinal del consumo de leche A2 

 

Se ha demostrado que la leche juega un papel relevante en el mantenimiento de la homeostasis normal en el organismo humano y por ello es un componente importante de la dieta occidental, aunque su consumo puede predisponer a algunas personas sensibles, a resultados de salud inesperadosi.  

La literatura actual sobre productos lácteos reconoce varios componentes bioactivos que incluyen lactato, proteína de suero y proteína β-caseína. Específicamente, la leche de vaca tiene 2 subvariantes principales de su β-caseína, A1 y A2, debido a una sola diferencia en la posición 67 del péptido. Mientras que es poco probable que el polimorfismo A2 sufra división enzimática durante la digestión, el polimorfismo A1 es más probable que sufra una escisión enzimática que produzca el péptido β-casomorfina-7 (BCM-7), un conocido agonista del receptor opioide μii.  

Ha sido ampliamente aceptado que la intolerancia a la lactosa es uno de los principales contribuyentes a los síntomas gastrointestinales indeseables del síndrome de intolerancia a la leche, estos pueden incluir: dolor abdominal, sensación de hinchazón, cambios en la frecuencia y/o consistencia de las heces asociados con el consumo de lecheiii y el BCM-7 derivado de la digestión de la β-caseína A1, que después de su ingestión y la exposición a enzimas humanas, podría estar causando y/o contribuyendo a estos efectos gastrointestinales indeseables. En estos casos, la sustitución de la leche A1 por la leche A2 (con β-caseína A2) podría contribuir a mejorar la sintomatología. 

Consideremos algunos estudios: 

  • Un ensayo clínicoiv de 2015 determinó los efectos de consumir leche con β-caseína A2 o una mezcla de β-caseína A1 y A2 durante un período de 14 días, seguido de un período de lavado equivalente, en personas que informaron intolerancia a la lactosa. Se encontró ante el consumo de A1/A2 una exacerbación de los síntomas que asociaban con su intolerancia a la lactosa, incluyendo molestias gastrointestinales, tiempos de tránsito más prolongados y un aumento en la inflamación intestinal. Los síntomas evaluados incluyeron borborigmos, flatulencia, distensión abdominal, dolor abdominal, frecuencia y consistencia de las heces. En particular, este estudio informó que el consumo de leche A1/A2 se asoció con mayor frecuencia de las deposiciones y puntajes en la escala de heces de Bristol. Curiosamente, el consumo de leche que contenía β-caseína A2 no provocó ninguna desviación ni agravamiento de los síntomas gastrointestinales con respecto al valor inicial. 
  • Otro estudiov amplió el ensayo con 600 sujetos que informaron intolerancia a la leche para estudiar los efectos gastrointestinales después de consumir leche con β-caseína A1 o A2. Con el fin de dilucidar la relación entre la lactosa y la variante β-caseína, los sujetos se dividieron en absorbentes de lactosa y malos absorbentes, y se observó que en ambos grupos el consumo de β-caseína A2 se asoció con una puntuación de malestar GI significativamente menor. 
  • Un estudiovi cruzado, aleatorizado, doble ciego, realizado en preescolares que consumieron leche convencional u otra que contenía solo β-caseína A2, demostró que los sujetos que tomaron esta leche tuvieron síntomas gastrointestinales significativamente menos graves, frecuencia reducida de defecación y mejoras en la consistencia de las heces, en comparación con los sujetos que consumieron la leche convencional. Hubo aumentos significativos desde el inicio en la interleucina-4 en suero, las inmunoglobulinas G, E y G1, y BCM-7 acopladas a niveles más bajos de glutatión, en sujetos que consumieron leche convencional en comparación con los de la leche que contenía solo β-caseína A2. El análisis de la prueba de deterioro cognitivo sutil mostró mejoras significativas en la precisión de la prueba después del consumo de leche que contiene solo A2 β-caseína. No hubo eventos adversos graves relacionados con el consumo de ninguno de los productos lácteos. Los autores concluyen que reemplazar la leche convencional con leche que contiene solo β-caseína A2 puede reducir los síntomas gastrointestinales asociados con la intolerancia a la leche en niños preescolares chinos, con las correspondientes mejoras en aspectos del rendimiento cognitivo. 
  • El estudio de Milanvii examinó 40 mujeres jóvenes con tolerancia láctea variable autoinformada que se sometieron a un desafío con 50 gramos de lactosa. En una secuencia aleatoria doble ciego, los participantes consumieron 750 ml de leche convencional que contenía β-caseína A1 y A2 y lactosa, leche A2 que contenía exclusivamente β-caseína A2 con lactosa o leche convencional que contenía β-caseína A1 y A2 sin lactosa. En las mujeres con intolerancia a lactosa, se mejoró la malabsorción de lactosa y el confort digestivo con leches que contienen lactosa con leche que contiene exclusivamente β-caseína A2. Este mismo grupo publicó unos resultados similares para la prueba de H2 espirado en mujeres con intolerancia a lactosaviii. 
  • Otro ensayo cruzado, aleatorizado, doble ciego, en 25 sujetos con problemas de digestión de lactosa recibieron cada uno de los cuatro tipos de leche (leche que contenía solo β-caseína A2, leche Jersey, leche convencional y leche sin lactosa) después del ayuno nocturno. El consumo de leche que contiene solo β-caseína A2 se asoció con menos síntomas gastrointestinales que el consumo de leche convencional en personas con mala digestión de la lactosaix. 
  • La evidencia del alcance de la asociación entre el subtipo de β-caseína de la leche y sus implicaciones para la salud está aumentando a medida que avanzan más investigaciones. 

Referencias