Efectos sobre la salud de la Leche A2
Director del Instituto Universitario de Innovación Alimentaria en la UCAM-Universidad Católica de Murcia. Profesor Titular (excedente) del Instituto Nacional de Salud Pública de México y Profesor Visitante en las Universidades ISalud de Buenos Aires-Argentina y USIL de Lima-Perú.
EFECTOS SOBRE LA SALUD DE LA LECHE A2
La leche de vaca es un alimento básico en la alimentación humana en todas las etapas de la vida y su procesamiento industrial ha permitido el acceso generalizado a su consumo por parte de la población, lo que ha contribuido a mejorar notablemente su nivel de salud. Desde el punto de vista de su composición, la leche es un alimento completo y equilibrado, que proporciona un elevado contenido de nutrientes en relación con su contenido calórico, por lo que su consumo debe considerarse necesario desde la infancia hasta la tercera edad. Los beneficios de la leche de vaca no se limitan exclusivamente a su valor nutricional, sino que se extienden más allá y constituyen un factor de prevención para determinadas patologías afluentes como son la enfermedad cardiovascular, algunos tipos de cáncer, la hipertensión arterial, patologías óseas o dentales. Puede contribuir también en la lucha frente al sobrepeso y la obesidad infantil.
En muy pocos casos, y solo y exclusivamente en personas susceptibles, el consumo de leche puede presentar resultados de salud inesperados y es por ello, que nos hemos propuesto revisar la comprensión actual de las 2 principales subvariantes de una de las proteínas de la leche, la β-caseína, A1 y A2, y sus efectos en varios órganos y sistemas que presumiblemente podrían impactar la salud del individuo.
DIABETES TIPO 1
La diabetes tipo 1, un trastorno autoinmune, es una de las enfermedades crónicas más comunes que se observan entre los niños, con una incidencia observada que aumenta a nivel mundial, lo que sugiere que los factores ambientales pueden desempeñar un papel más importante de lo que se sospecha para estimular el proceso de la enfermedad. La fisiopatología de la diabetes tipo 1 implica interacciones complejas de factores ambientales y genéticos que conducen a la pérdida selectiva de la producción de insulina endógena. Se cree que la diabetes tipo 1 ocurre en individuos que experimentan un desencadenante ambiental que puede ser la exposición a un antígeno específico, microbios o incluso una enfermedad gastrointestinal en el contexto de tener una susceptibilidad genética a desarrollar una respuesta autoinmune dirigida a las células β pancreáticas productoras de insulina.
Hay una hipótesis que relaciona efectos no esperados como la diabetes tipo 1 con el consumo de β-caseína A1 por sujetos sensibles a la misma, esto como consecuencia de la formación de un péptido opiáceo, la beta-casomorfina-7 (BCM-7), derivado de la beta-caseína A1. Aun así, las pruebas son muy limitadas y justifican la realización de más estudios preclínicos y clínicos para confirmar la hipótesis.
DESORDENES CARDIOVASCULARES
Algunos estudios sugieren una correlación entre los efectos cardiovasculares adversos y la β-caseína de la leche de vaca, sin embargo, la relación concluyente sigue sin estar clara. De hecho, solo un estudio epidemiológico (no prospectivo) ha establecido una discreta relación entre el consumo de β-caseína A1 y los eventos de cardiopatía isquémica. Por el contrario, algunos estudios sugieren que la relación entre el consumo de β-caseína A1/A2 y el aumento del riesgo de enfermedad cardiovascular no es concluyente. Es más, otro estudio concluyó que la β-caseína no contribuye a los cambios ateroscleróticos en las arterias humanas y no juega un papel importante en el aumento de los eventos cardiovasculares adversos.
DESÓRDENES NEUROLÓGICOS
Se sabe que el péptido de proteína A1 β-caseína, BCM-7, interactúa con el sistema neurológico pues contribuye a la diferenciación de las células madre neurales y aunque varios estudios han sugerido asociaciones significativas entre concentraciones más altas de BCM y enfermedades conductuales y psiquiátricas como TEA, esquizofrenia y depresión posparto en sujetos susceptibles, hasta ahora solo ha podido evidenciarse que los niños autistas tenían concentraciones significativamente más altas de BCM-7 en la orina que los niños sanos pero sin haberse establecido una relación causa/efecto.
EFECTOS ANTIOXIDANTES Y DE METILACIÓN
El BCM-7 liberado de la β-caseína A1 se ha implicado, en sujetos sensibles, en la promoción del estrés oxidativo y en una serie de estudios recientes se demostró la capacidad del BCM-7 bovino para disminuir la captación del aminoácido azufrado cisteína por células epiteliales gastrointestinales y neuronales humanas cultivadas.
La absorción adecuada de cisteína no solo proporciona recursos antioxidantes para el tracto gastrointestinal, sino que también representa la puerta de entrada para apoyar las concentraciones de GSH en todo el organismo. Las concentraciones más bajas de GSH están comúnmente asociadas con la inflamación.
BCM-7 también podría ejercer una influencia significativa sobre las reacciones de metilación, lo que tiene una importancia particular para el desarrollo neurológico de sujetos susceptibles.
DEPORTE
La leche bovina es una de las mejores fuentes antes y después del entrenamiento para los atletas debido a su rico contenido nutricional. Aunque el consumo de leche bovina beneficia significativamente la salud y el rendimiento de los atletas, algunos pocos atletas no pueden consumir leche bovina ya que padecen problemas gastrointestinales causados por el consumo de leche que contiene β-caseína A1. En estos casos, la leche A2, que incluye β-caseína A2 en lugar de β-caseína A1, es el mejor sustituto de la leche regular con el mismo contenido nutricional, así, incide positivamente sobre la salud y el rendimiento del atleta sin causar molestias gastrointestinales.
CONCLUSIONES Y DIRECCIONES FUTURAS
La evidencia del alcance de la asociación entre el subtipo de β-caseína de la leche y sus implicaciones para la salud aún no está claro, aunque siguen publicándose cada vez más investigaciones.
Lo que está cada vez más claro es que las implicaciones para la salud de la leche A1, solo afecta a pequeñas poblaciones en riesgo, lo que justificaría una mayor y más profunda investigación para poder comprender con precisión su efecto a nivel celular. Más estudios a largo plazo para monitorear de cerca sus efectos en los órganos y sistemas en humanos de diferentes países, edades y etnias, sería particularmente interesante debido a los resultados contradictorios y no concluyentes de la literatura actual.