Beneficios del consumo de yogurt para la salud humana

Dra. Dahiana Quesada – Nutricionista

Profesional: Dra. Dahiana Quesada – Nutricionista

Beneficios del consumo de yogurt para la salud humana

Nutricionista y bachiller en Psicología de la UCR. Colaboradora de los proyectos de investigación ELANS-Costa Rica y el proyecto Redes sociales, microbioma y envejecimiento saludable: análisis multidisciplinario de las redes de apoyo y su influencia en el microbioma intestinal de los habitantes de la Zona Azul Costarricense.  

Beneficios del consumo de yogurt para la salud humana 

 El yogurt es un alimento definido como una leche fermentada por bacterias, entre ellas Lactobacillus bulgaricus, Lactobacillus acidophilus y Streptococcus thermophilus  (1,2)Nutricionalmente se caracteriza por ser fuente de vitamina A, D, vitaminas del complejo B, calcio y otros minerales de fácil utilización, proteínas completas, carbohidratos, principalmente lactosa y diversos ácidos grasos (2,3) 

 

Una de las principales diferencias respecto a la leche es justamente la presencia de microrganismos vivos o probióticos (1) y el proceso de fermentación en el colon que estos realizan. En la actualidad, el consumo de productos fermentados como el yogurt constituye una de las principales fuentes dietéticas de probióticos (4). El consumo adecuado de probióticos es capaz de mantener o mejorar el equilibrio de la microbiota del tracto gastrointestinal y su funcionalidad (1). La disbiosis es la alteración en este equilibrio, y su aparición se asocia con un mayor riesgo de obesidad, enfermedades cardiovasculares y diabetes, entre otras (5) 

 

Algunas de las bacterias que participan en la fermentación son agentes sintetizadores de vitaminas del complejo B, folatos y acido linoleico conjugado (CLA), este último se ha asociado con una mejor composición corporal, además de tener propiedades anticancerígenas e inmunoestimuladoras (1,6). Asimismo, los cultivos lácticos producen altas concentraciones de oligosacáridos, que actúan como prebióticos benéficos (6). Estas bacterias también tienen la capacidad de mejorar la digestibilidad de la lactosa (4) y la disponibilidad de aminoácidos libres, a través de las enzimas proteolíticas y peptidasas. La presencia de lactosa, fosfopéptidos y aminoácidos derivados de la caseína, contribuye en la absorción del calcio mediante los mecanismos de transporte activo y la difusión pasiva (1). 

 

En estudios observaciones, el consumo de yogurt en la población adulta se ha asociado con niveles significativamente más altos de colesterol de alta densidad (HDL-C), menores niveles de triglicéridos, menor incidencia del síndrome metabólico y cáncer colorrectal (3,8), mejor control de la presión sistólica y diastólica. También se ha reportado una reducción del riesgo de diabetes entre el 14%-22%, con un consumo de yogurt de 80 a 240 gramos/día (5,6,9). 

 

En relación con la composición corporal, el aumento en el consumo de yogurt, vegetables, frutas y nueces se asoció con una mayor pérdida de peso (7). Estudios observaciones han identificado una relación inversa entre indicadores de adiposidad, como la circunferencia de cintura y el índice de masa corporal, y el consumo de yogurt (6) Además, en comparación con otras bebidas a base de frutas, leche o agua, el yogurt parece tener un efecto saciante, por lo que podría ser un coadyuvante en la regulación o reducción de la ingesta calórica (6). 

 

Los beneficios observados tanto en biomarcadores de enfermedades cardiovasculares como en la composición corporal, podrían deberse a la capacidad de los probióticos y sus subproductos (CLA, sustancias bioactivas) obtenidos de la dieta de modificar la función de la microbiota y las vías inflamatorias, asociadas a las enfermedades cardiovasculares (7,10). 

 

Además, de los bien descritos beneficios del calcio en los procesos de formación ósea, transmisión nerviosa, señalización intracelular y contracción muscular a los largo del ciclo de la vida (11), el calcio presente en el yogurt también podría contribuir en la reducción de las deficiencias, control de la hipertensión, manejo de la adiposidad, reducción de la inflamación sistémica y mejorar la liberación de insulina, un proceso calcio-dependiente (6). 

 

De acuerdo con los resultados del Estudio Latinoamericano de Nutrición y Salud (ELANS-Costa Rica), la población urbana costarricense cubre solamente el 53% de la recomendación, además más del 90% de la población presenta el riesgo de una ingesta inadecuada de este micronutriente (12). A pesar de los beneficios de este alimento y de su alta disponibilidad para la población urbana costarricense, el ELANS-Costa Rica reporta un promedio de consumo de yogurt de 4.2±27.4 gramos por día (13), un consumo considerablemente inferior a la recomendación (200-250 gramos por día) (2,14) 

 

Considerando los beneficios del yogurt para la salud humana y la densidad nutricional de este alimento, además de su fácil incorporación en la dieta dada su disponibilidad y versatilidad, es recomendable la promoción de las propiedades de este alimento por parte de profesionales en nutrición, para su inclusión en la dieta con el fin de mejorar la calidad de la alimentación y obtener los beneficios de su ingesta en la población costarricense. 

 

Referencias Bibliográficas 

  1. Pei R, Martin DA, DiMarco DM, Bolling BW.Evidence for the effects of yogurt on gut health and obesity. Crit Rev Food Sci Nutr [Internet]. 2017;57(8):1569–83. Disponible en: http://dx.doi.org/10.1080/10408398.2014.883356 
  2. Babio N, Mena-Sánchez G, Salas-Salvado J. Más allá del valor nutricional del yogur: ¿un indicador de la calidad de la dieta?Nutr Hosp [Internet]. 2017 [cited 2021 May 10];34(4). Disponible en: https://scielo.isciii.es/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0212-16112017001000006 
  3. Kok CR, Hutkins R. Yogurt and other fermented foods as sources of health-promoting bacteria. Nutr Rev [Internet]. 2018 [cited 2021 May 9];76(Suppl 1):4–15.Disponible en: https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/30452699/ 
  4. Creus-Cuadros A, Tresserra-Rimbau A, Quifer-Rada P, Martínez-González MA, Corella D, Salas-Salvadó J, et al.Associations between Both Lignan and Yogurt Consumption and Cardiovascular Risk Parameters in an Elderly Population: Observations from a Cross-Sectional Approach in the PREDIMED Study. J Acad Nutr Diet [Internet]. 2017 Apr 1 [cited 2021 May 3];117(4):609-622.e1. Disponible en: https://linkinghub.elsevier.com/retrieve/pii/S2212267216313946 
  5. Lau E, Ferreira-magalh M, Carvalho D, Freitas P. Probiotic Ingestion, Obesity, and Metabolic-Related Disorders: Results from NHANES, 1999–2014. 2014;1–12. 
  6. Fernandez MA, Panahi S, Daniel N, Tremblay A, Marette A. Yogurt and cardiometabolic diseases: A critical review of potential mechanisms. Adv Nutr. 2017;8(6):812–29. 
  7. Mozaffarian D. Dairy Foods, Obesity, and Metabolic Health: The Role of the Food Matrix Compared with Single Nutrients. Adv Nutr. 2019;10(5):917S-923S. 
  8. Ivey KL, Nguyen X-MT, Tobias DK, Song R, Rogers GB, Ho Y-L, et al. Dietary yogurt is distinct from other dairy foods in its association with circulating lipid profile: Findings from the Million Veteran Program. Clin Nutr ESPEN. 2021 Mar 20; 
  9. Sluijs I, Forouhi NG, Beulens JWJ, Van Der Schouw YT, Agnoli C, Arriola L, et al. The amount and type of dairy product intake and incident type 2 diabetes: Results from the EPIC-InterAct Study. Am J Clin Nutr [Internet]. 2012 Aug 1 [cited 2021 May 9];96(2):382–90.Disponible en: https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/22760573/ 
  10. Geng T, Qi L, Huang T. Effects of Dairy Products Consumption on Body Weight and Body Composition Among Adults: An Updated Meta-Analysis of 37 Randomized Control Trials. Mol Nutr Food Res [Internet]. 2018 Jan 1 [cited 2021 May 9];62(1).Disponible en: https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/29058378/ 
  11. Beto J. The role of calcium in human aging. Clin Nutr Res [Internet]. 2015 [cited 2021 May 10];4:1–8.Disponible en: https://synapse.koreamed.org/upload/SynapseData/PDFData/0214cnr/cnr-4-1.pdf 
  12. Gómez-Salas G, Ramírez A, Sheik A, Chinnock A, Nogueria A gatha, Hermes C, et al. Prevalencia de ingesta inadecuada de micronutrientes en la población urbana de Costa Rica. Arch Latinoaméricanos Nutr [Internet]. 2019 [cited 2021 May 10];69(4).Disponible en: https://www.alanrevista.org/ediciones/2019/4/art-3/ 
  13. Kovalskys I, Rigotti A, Koletzko B, Fisberg M, Gómez G, Herrera-Cuenca M, et al.Latin American consumption of major food groups: Results from the ELANS study. PLoS One [Internet]. 2019 Dec 1 [cited 2021 May 10];14(12):e0225101. Disponible en: https://doi.org/10.1371/journal.pone.0225101 
  14. Wu L, Sun D. Consumption of yogurt and the incident risk of cardiovascular disease: A meta-analysis of nine cohort studies [Internet]. Vol. 9, Nutrients. MDPI AG; 2017 [cited 2021 May 10].Disponible en: https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/28327514/