Ayudas Ergogénicas Nutricionales
- Fecha de publicación:
Profesional: Dra. Seily Moraga
Ayudas Ergogénicas Nutricionales
En el deporte profesional de alto rendimiento se busca la mejora de los resultados en la competición de los atletas, por medio de la optimización de las adaptaciones al entrenamiento para la recuperación, la fuerza, la velocidad o la resistencia del deportista, para lo cual entre otras prácticas se recurre al uso de ayudas ergogénicas.
La palabra ergogénico proviene de dos vocablos griegos; “ergon” que significa trabajo y ¨genan” que se traduce como generar. Las ayudas ergogénicas incluyen sustancias que aumentan el rendimiento y una variedad de técnicas y aditamentos destinados a mejorar el rendimiento del atleta (Ketterly J. 2022).
Al enfocarse en las ayudas ergogénicas nutricionales, se está hablando de una nutrición para el rendimiento donde se busca de forma deliberada mejorar la disponibilidad de energía, macronutrientes y micronutrientes a través del uso de suplementos y otras asistencias a la alimentación.
Debido a la trascendencia que tienen las ayudas ergogénicas en el deporte existen entes internacionales que se encargan de velar por la seguridad, la efectividad y la legalidad de las sustancias y procesos que se usan, entre ellos están la Agencia Mundial Antidopaje (WADA) Que dicta cuales sustancias y alimentos están permitidos o prohibidos en el deporte, también el Instituto Australiano del Deporte (AIS) que a través de evidencia científica clasifica los suplementos según la efectividad; además de otros entes públicos y privados que certifican la calidad y legalidad de un producto.
La mayoría de los investigadores coinciden en que para el correcto uso de las ayudas ergogénicas nutricionales se debe valorar el equilibrio entre las recompensas y los riesgos potenciales, la decisión del consumo de suplementos debe ser informada, ya que la responsabilidad del uso recae en el atleta (Garthe & Maughan, 2018). Así mismo, es clave tener el enfoque de “Alimentos Primero” dónde se promueve el consumo de alimentos convencionales y no procesados, como base de la nutrición, que favorezcan la salud, el suministro de energía, la hidratación, la adaptación y la recuperación óptima, alineando a la ingesta y el gasto de energía. Para luego usar de manera estratégica suplementos y alimentos deportivos que puedan generar mejoras valiosas en el rendimiento.
Teniendo todo esto en mente, es importante antes de recurrir a un suplemento, que el deportista se haga tres preguntas, donde la respuesta debe ser un contundente “SÍ” a todas:
¿Es seguro?
¿Es efectivo?
¿Está permitido su uso en el deporte?
Según AIS adicionalmente, a las preguntas anteriores, se puede agregar una cuarta: ¿Es el momento adecuado para considerar el uso de este producto? Esto porque un suplemento puede necesitar una dosificación diferente dependiendo del objetivo con el que se consuma, el momento en la temporada y las características de la persona. Por ejemplo, la creatina cuando se usa con el fin de aumentar la energía disponible en el músculo en deportes de alta intensidad, tiene una dosis de carga (inicial) de 0,3 g de creatina/kg de masa corporal al día durante 5 días, mientras que la dosis de mantenimiento es de 0,03g de creatina/kg de masa corporal al día. Sin embargo, la creatina podría tener otros objetivos como la hidratación o la repleción de glucógeno.
Otro aspecto a resaltar de los suplementos nutricionales como ayudas ergogénicas es que se pueden categorizar según el nivel de evidencia en A, B, C, D. En el grupo A, se encuentran los suplementos con evidencia científica sólida para su uso en situaciones específicas en el deporte utilizando protocolos basados en evidencia. En esta categoría se pueden encontrar: Alimentos deportivos (Bebidas, geles y barritas deportivas, electrolitos, proteínas, etc.) Suplementos médicos (multivitamínicos, probióticos, etc) y los suplementos de rendimiento (cafeína, B-alanina, bicarbonato, creatina, glicerol y otros).
Las sustancias del grupo B tienen un respaldo científico emergente, que merece más investigación, por ejemplo, el omega 3 o los antioxidantes. En el grupo C la evidencia científica no respalda el beneficio entre los atletas o no se ha realizado ninguna investigación para guiar una opinión informada. Finalmente, el grupo D corresponde a los suplementos prohibidos por la WADA, ya que resultan dopaje.
En resumen, las ayudas ergogénicas nutricionales en forma de suplemento pueden potenciar el rendimiento deportivo, Siempre y cuando se utilicen de manera estratégica con conocimiento que permita tomar decisiones informadas sobre su uso.
Referencias
- Institute of Sport, (3 de marzo 2024) Supplements, https://www.ausport.gov.au/
- Garthe, I., & Maughan, R. J. (2018). Athletes and Supplements: Prevalence and Perspectives. International Journal of Sport Nutrition and Exercise Metabolism, 28(2), 126–138. https://doi.org/10.1123/ijsnem.2017-0429
- Ketterly J. (2022). Sports Medicine: Ergogenic Aids. FP essentials, 518, 23–28.
- Maughan, R. J., Burke, L. M., Dvorak, J., Larson-Meyer, D. E., Peeling, P., Phillips, S. M., Rawson, E. S., Walsh, N. P., Garthe, I., Geyer, H., Meeusen, R., van Loon, L., Shirreffs, S. M., Spriet, L. L., Stuart, M., Vernec, A., Currell, K., Ali, V. M., Budgett, R. G. M., Ljungqvist, A., … Engebretsen, L. (2018). IOC Consensus Statement: Dietary Supplements and the High-Performance Athlete. International journal of sport nutrition and exercise metabolism, 28(2), 104–125. https://doi.org/10.1123/ijsnem.2018-0020