Necesidades nutricionales en el Síndrome de Ovario Poliquístico (SOP)

Dra. Keila Arguedas Azofeifa, Nutricionista

Profesional: Dra. Keila Arguedas Azofeifa, Nutricionista

El síndrome de ovario poliquístico (SOP) se define como una condición caracterizada por la producción anormal de andrógenos, lo que da lugar a la formación de quistes o bultos líquidos en los ovarios. Es una enfermedad que afecta profundamente la vida de las mujeres que la padecen, alterando tanto su fisiología como su psicología, especialmente durante la edad reproductiva (Shahid et al., 2022). Podemos mencionar que es la segunda endocrinopatía femenina más común, afectando entre un 15% y 18% de las mujeres en edad reproductiva (Szcuko et al., 2021).  

Como principales consecuencias del SOP, se ha observado que entre el 40% y el 80% de las mujeres afectadas presentan sobrepeso u obesidad. Este factor incrementa las secuelas reproductivas y metabólicas, como la resistencia a la insulina y la inflamación, así como el riesgo de enfermedades crónicas no transmisibles como la hipertensión y dislipidemias (Alesi, Ee, Moran, Rao & Mousa, 2021) & (Shahid et al., 2022; Szcuko et al., 2021). 

Como parte de las estrategias para el manejo de los síntomas del SOP, es fundamental implementar cambios en el estilo de vida junto con un tratamiento farmacológico adecuado. Se recomienda realizar actividad física regular, mantener un peso saludable, seguir una dieta equilibrada, y evitar el consumo de tabaco y alcohol (Szcuko et al., 2021). 

En las recomendaciones dietéticas se sugiere incluir todos los macronutrientes, dando especial importancia a los carbohidratos de calidad. Lo ideal es elegir opciones con un bajo índice glicémico y ricas en fibra, estas opciones van a  mejorar la sensibilidad a la insulina. Algunos ejemplos prácticos son los lácteos, los cereales integrales y las frutas que se consumen con cáscara (Shahid et al., 2022).  

Suplementación nutricional 

Las investigaciones han demostrado que muchas mujeres con SOP presentan deficiencias nutricionales, lo que hace esencial complementar la dieta con nutrientes específicos. Antes de iniciar cualquier suplementación, es esencial realizar un análisis de los niveles séricos para garantizar su adecuación, con la excepción de la fibra y los probióticos, que siempre deben formar parte de un enfoque alimentario saludable (Szcuko et al., 2021). A continuación, se mencionan algunos suplementos que la evidencia respalda como de valor:  

  • Omega 3 (EPA, DHA y ácido alfa-linolénico) 

En general las fuentes alimentarias de omega 3 en nuestros patrones alimentarios suelen ser limitadas dado el bajo consumo productos de origen marino, nueces y semillas, y se ha reportado que su ingesta en mujeres con SOP tiende a ser deficiente. Entre sus propiedades, se ha observado que puede incidir positivamente sobre los perfiles lipídicos, favorecer la reducción de la grasa corporal y ayudar a reducir los marcadores inflamatorios como la proteína C reactiva (Szcuko et al., 2021). 

  • Zinc 

El zinc juega un papel muy importante en el metabolismo de los lípidos y la glucosa, y es crucial en la fertilidad femenina ya que podría estar relacionado con las fluctuaciones normales de estradiol, además, gracias a sus funciones antioxidantes, disminuye la reacción inflamatoria en la región pélvica y mejora la función del ovario. La evidencia ha demostrado que una baja ingesta de zinc en personas con obesidad se asocia a la hiperinsulinemia y aumento de la inflamación, este micronutriente ayuda a estimular la lipogénesis y mejorar el trasporte de glucosa. Su deficiencia puede ser un marcador de SOP (Szcuko et al., 2021). 

  • Magnesio 

Este mineral participa como cofactor en procesos enzimáticos que se involucran en el metabolismo de la insulina, puesto que los bajos niveles de este micronutriente deterioran la acción de la insulina. Además, una mayor concentración de magnesio se ha asociado con una menor resistencia a la insulina (Abdulmunem, 2024). 

  • Vitaminas del Complejo B  

La vitamina B9, se ha propuesto como parte del tratamiento para ayudar a contrarrestar los síntomas del SOP, se ha observado mejorías en los parámetros de índices glicémicos, inflamatorios y estrés oxidativo, después de la suplementación con ácido fólico durante 8 semanas con dosis de 1 o 5 mg/d. La suplementación de las vitaminas del complejo B en mujeres con SOP, podría favorecer la salud reproductiva y cardio metabólica (Alesi et al., 2021). 

  • Calcio y vitamina D  

Podemos mencionar que el calcio es el mineral que presenta mayor deficiencia en las mujeres con SOP, y se recomienda su suplementación junto con vitamina D. La deficiencia de vitamina D y los fallos en la hormona paratiroidea pueden alterar las concentraciones de calcio, afectando funciones vitales como el mantenimiento óseo, la transmisión nerviosa y la secreción endocrina (Alesi et al., 2021). 

De forma general, los lácteos son una excelente fuente de calcio y otros nutrientes claves como magnesio, potasio y carbohidratos de bajo índice glicémico. Estos componentes pueden tener un impacto positivo en el control de la glicemia al favorecer una secreción equilibrada de insulina y mejorar la sensibilidad a esta hormona en los tejidos, contribuyendo así a reducir el riesgo de desarrollar diabetes tipo 2. Asimismo, los lácteos fermentados con probióticos, como el yogurt, pueden potenciar aún más estos beneficios (Janiszewska et al., 2020). 

  • Probióticos y prebióticos  

El cuidado del microbioma intestinal también es crucial en el tratamiento del SOP. La fibra dietética mejora la modulación de la microbiota intestinal en pacientes con diabetes tipo 2, favoreciendo el aumento de microorganismos como las Bifidobacterias, los cuales están relacionados con una secreción óptima de insulina y una mejor tolerancia a la glucosa, además de reducir la inflamación sistémica (Szcuko et al., 2021). 

El SOP se ha asociado con una mayor permeabilidad intestinal, por lo que la suplementación con probióticos como Lactobacillus acidophilus, Lactobacillus casei y Bifidobacterium se ha valorado como beneficiosa (Alesi et al., 2021). 

El síndrome de ovario poliquístico es una condición compleja y multifactorial que afecta tanto la salud física como emocional de las mujeres en su edad reproductiva. La atención personalizada, un diagnóstico médico adecuado y un enfoque nutricional integral, pueden contribuir significativamente a reducir los síntomas del SOP y mejorar la calidad de vida de las pacientes. 

 

Bibliografía  

  1. Abdumunem; M (2024) Efecto de la metformina sobre los niveles de zinc y magnesio en mujeres con síndrome de ovario poliquístico. Scielo. 7(1). Doi.org/10.47993/gmb.v47i1.607 
  2. Alesi; S, Ee; C, Moran; L, Rao; V & Mousa; A (2021) Nutritional Supplements and complementary therapies in polycystic ovary syndrome. Advances in Nutrition. 13(4). Doi: 10.1093/advances/nmab141 
  3. Janiszewska;J, Ostrowska; J & Szostak; D (2020) Milk and dairy products and their impact on carbohydrate metabolism and fertility a potential role in the diet of women with polycystic ovary syndrome. Nutrients. 12 (11). Doi: 10.3390/nu12113491 
  4. Shahid;R, et al (2022) Diet and lifestyle modifications for effective management of polycystic ovarian syndrome ( PCOS). Journal of food biochemistry. Vol 46 (7). Doi.org/10.1111/jfbc.14117. 
  5. Szczuko; M, Kikut;J, Szczuko; U, Szydlowska; I, Nawrocka; R, Zietek; M, Verbanac;D & Saso; L (2021) Nutrition Strategy and life style in polycystic ovary syndrome- narrative review. Nutrients. Vol 13(7). Doi: 10.3390/nu13072452