Dietas restrictivas y salud ósea ¿qué relación existe?
MSc. Paula Díaz Brenes – Nutricionista
Máster en trastornos de la conducta alimentaria, UEM Madrid. Nutricionista con enfoque no dieta, alimentación intuitiva y salud en todas las tallas.
Co- fundadora de CATAO, centro especializado en el tratamiento de trastornos de la conducta alimentaria y la prevención de los mismos.
Dietas restrictivas y salud ósea ¿qué relación existe?
Antes de comenzar y poder saber si existe relación entre las dietas restrictivas y la salud ósea debemos de definir qué es una dieta restrictiva. Es aquella cuyo fin primordial es la pérdida de peso y modificación del cuerpo, en la cual no se logran alcanzan los requerimientos de energía, así como de micronutrientes necesarios para el correcto funcionamiento del cuerpo. Las mismas nos pueden llevar a estados de malnutrición y consecuencias serias en nuestro cuerpo, incluyendo nuestros huesos. Sabemos que nuestra masa ósea se va formando a lo largo de nuestra vida y logra alcanzar el pico de masa ósea en mujeres a los 18 años y en hombres a los 20 años, logrando formar el esqueleto que nos acompañará a lo largo de nuestra vida. Parte del proceso natural de los huesos es tener un balance neutral entre formación y resorción. Ante una malnutrición, la densidad ósea se va perdiendo a pesar de que la persona presente un peso normal.
El momento en que el cuerpo no recibe la cantidad de energía y micronutrientes necesarios, el cerebro lo interpreta como una amenaza y entra en un estado de estrés, vigilancia y ansiedad. Esto debido a que necesita energía para todas las actividades diarias como la respiración, digestión, funcionamiento del corazón y la lista continúa. A nivel cerebral una forma de afrontar esta falta de energía consiste en que el cerebro disminuye la producción de ciertas hormonas como una manera de protección.
De todas las complicaciones que pueden presentarse ante una malnutrición, la pérdida de densidad ósea es una de las que no se puede recuperar al cien por ciento. Cada día que una persona se encuentra en estado de malnutrición es un día en el que sus huesos no se fortalecerán para el resto de la vida. En adolescentes este período de formación ósea es fundamental, paralelo a una adecuada alimentación completa y acorde a las necesidades de esa etapa.
Algunas de las hormonas que se ven alteradas ante una dieta restrictiva y que afectan la salud ósea son:
- Estrógenos: en condiciones normales los estrógenos protegen al hueso de resorción y el ante una disminución de estos el período menstrual se puede ver alterado. De hecho, la ausencia de menstruación puede asociarse con baja densidad mineral ósea tanto en mujeres adultas como en adolescentes (Baker et al., 2000).
El período menstrual varía de persona a persona. Mujeres con un peso y porcentaje de grasa bajo pueden presentar la menstruación, así como personas en normo peso pueden tener ausencia de ésta. Es decir, el peso no tiene relación directa con la ausencia de menstruación. Para el profesional de salud es importante conocer la causa de esta ausencia de la menstruación. Se ha visto casos de personas con restricción de calorías y un IMC (índice de masa corporal) normal que presentan ausencia de menstruación. Varios autores han concluido que algunas personas pueden presentar malnutrición a pesar de no tener un bajo peso (Berner et al., 2017).
- Cortisol: aumenta para así lograr manejar el estrés de la malnutrición y pérdida de peso. Esto puede resultar en una disminución de la salud ósea, llevando a un aumento en la resorción (Allaway, 2016).
- Leptina: en presencia de una restricción calórica los niveles de leptina disminuyen, mientras que los de grelina aumentan (Greenway, 2015; Maclean Bergouignan, Cornier, & Jackman, 2011). La leptina juega un papel activo en el metabolismo óseo y tiene una asociación positiva con la densidad mineral ósea (Liu, et al., 2015). Niveles bajos de leptina y elevados de péptido YY están asociados a una menor densidad mineral ósea (Misra et al., 2014).
Antes de adoptar cualquier cambio en la alimentación con el deseo de modificar la composición corporal, es importante valorar si este cambio difiere mucho de los gustos, preferencias y estilo de vida del paciente. Se ha visto que, aún años después de finalizar estas dietas restrictivas, las personas pueden mantener efectos negativos en el metabolismo, así como preocupaciones con respecto a la comida (Keys et al., 1950) (Fothergill et al., 2016).
Ningún niño ni adolescente debe iniciar dietas restrictivas ya que parte del proceso de crecimiento es que su cuerpo cambie, su porcentaje de grasa cambie, así como su peso y estatura aumenten. El peso natural de una persona logra que el cerebro funcione de la mejor manera, así como su cuerpo y esto se logra con una alimentación suficiente, completa y acorde a las necesidades de cada etapa de la vida en la que nos encontremos.
Bibliografía:
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- Baker D, Roberts R, Towell T (2000) Factors predictive of bone mineral density in eating-disordered women: a longitudinal study. Int J Eat Disord 27(1):29–35
- Berner LA, Feig EH, Witt AA, Lowe MR. (2017) Menstrual cycle loss and resumption among patients with anorexia nervosa spectrum eating disorders: is relative or absolute weight more influential? Int J Eat Disord: 50(4):442-446.
- Carey, K. J., & Vitek, W. (2020). Weight Cycling in Women: Adaptation or Risk?. Seminars in reproductive medicine, 10.1055/s-0040-1721418. Advance online publication. https://doi.org/10.1055/s-0040-1721418
- Fothergill, E., Guo, J., Howard, L., Kerns, J. C., Knuth, N. D., Brychta, R., Hall, K. D. (2016). Persistent metabolic adaptation 6 years after “The Biggest Loser” competition. Obesity, 24(8), 1612–1619.
- Greenway, F. L. (2015). Physiological adaptations to weight loss and factors favouring weight regain. International Journal of Obesity, 39(8), 1188–1196.
- Keys, A., Brozek, J., Henschel, A., Mickelsen, O., & Taylor, H. L. (1950). The Biology of Human Starvation: Volumes I and II. Minneapolis, MN: University Of Minnesota Press.
- Liu K, Liu P, Liu R, Wu X, Cai M (2015) Relationship between serum leptin levels and bone mineral density: a systematic review and meta-analysis. Clin Chim Acta 444:260–263.
- Maclean, P. S., Bergouignan, A., Cornier, M.-A., & Jackman, M. R. (2011). Biology’s response to dieting: the impetus for weight regain. American Journal of Physiology 301(3), R581-600.
- Misra M, Miller KK, Stewart V, Hunter E, Kuo K, Herzog DB, Klibanski A (2005) Ghrelin and bone metabolism in adolescent girls with anorexia nervosa and healthy adolescents. J Clin Endocrinol Metab 90(9):5082–5087
- Misra M, Klibanski A. (2014) Endocrine consequences of anorexia nervosa. Lancet Diabetes Endocrinol 2:581 – 592.