Manejo nutricional de la diabetes mellitus gestacional (DMG)

Dra. Maristela Jiménez – Nutricionista
Manejo nutricional de la diabetes mellitus gestacional (DMG)

Las mujeres embarazadas desarrollan gradualmente resistencia a la insulina durante el embarazo, lo que garantiza suministro suficiente de nutrientes para el feto en crecimiento; sin embargo, en cierto punto puede salirse de los límites normales y llevar a complicaciones en la madre y el feto.  

La diabetes mellitus gestacional (DMG) por su parte, se define como la intolerancia a la glucosa con inicio o primer reconocimiento durante el embarazo (Rasmussen, 2020). Se detecta a partir de la semana 24 de embarazo mediante una prueba de glicemia, y en caso de que salga alterada se realiza también una prueba de tolerancia a la glucosa. Los factores de riesgo incluyen obesidad, embarazos en mujeres mayores de 30 años y antecedentes de DM en la familia (Szmuilowicz, 2019). Con respecto a la prevalencia, afecta 3-8% de los embarazos e incluso un 20% en algunas partes del mundo (Pérez, 2020). Según la Federación Internacional de Diabetes, para el 2016 se estimó que 1/7 de las mujeres embarazadas en el mundo era afectada por la DMG. En Centroamérica, la incidencia de este padecimiento es del 11,9%.  

En relación al manejo nutricional, el aumento de peso es uno de los aspectos más importantes a considerar, ya que éste debe mantener el crecimiento y desarrollo del feto, sin llegar a ser excesivo. En el caso de mujeres con DMG, el aumento de peso excesivo se ha asociado con un mayor riesgo de trastornos hipertensivos del embarazo, cesárea y bebés grandes para la edad gestacional y se recomienda en estas mujeres una reducción calórica del 30-33% (Rasmussen, 2020).  

Incremento de peso recomendado En el caso de mujeres que inician el embarazo con bajo peso, se recomienda que aumenten entre 12.5-18 kg; en aquellas que inician con un IMC normal el aumento recomendado es de 11.5-16 kg; 7-11.5 kg en el caso de sobrepeso y 5-9 kg en el caso de mujeres que inicien con obesidad.  

Aporte de carbohidratos Como es sabido, la glucosa es el principal sustrato energético de la placenta y el feto, y es esencial para el crecimiento y metabolismo fetal normal. Por lo tanto, la recomendación de distribución de macronutrientes es de 46-65% CHO; con un mínimo de 175 g de carbohidratos al día para asegurar un crecimiento fetal adecuado y desarrollo y función cerebral normal. Debe evitarse la cetosis ya que se ha asociado con función mental y motora más baja (Hernández, 2018). Alimentos con bajo índice glicémico se han asociado con menor riesgo de macrosomía al igual que reducir carbohidratos simples (Mahaian, 2019).  

Aporte de proteínas Durante el embarazo, hay un mayor requerimiento de proteínas debido a su papel en la síntesis de tejidos maternos (sangre, útero y mamas), fetales y placentarios. Por tanto, se recomienda entre un 10- 35% de proteínas durante el embarazo, un requerimiento promedio estimado de 0,88 g/kg/d con una ingesta diaria mínima recomendada de 71 g de proteína. También se considera óptimo aumentar la ingesta de proteínas provenientes de plantas, carnes magras y pescado y la ingesta reducida de carne roja y procesada como parte del tratamiento de la DMG ya que uno de los beneficios asociados es la mejoraría en la sensibilidad a la insulina (Rasmussen, 2020).  

Aporte de grasa En relación al aporte de energía proveniente de las grasas, se recomienda de 20-35%; donde el máximo de grasa saturada sea del 10%, 10-20% proveniente de grasa monoinsaturada y 5-10% de poliinsaturada. Excesiva ingesta de grasa se ha asociado con adiposidad infantil y estrés oxidativo e inflamación en la madre, alteración de la captación de glucosa en los músculos y disfunción de la placenta. Los ácidos grasos w-3 y w-6 son necesarios para la síntesis de eicosanoides: desarrollo del sistema nervioso, inmunológico, visual y vascular del feto (Pérez, 2020).  

Si se consideran diferentes propuestas de dietas previamente estructuradas, se ha visto que la dieta mediterránea es la más recomendada en mujeres con DMG, dado su alto aporte de polifenoles, micronutrientes, aceite de oliva extra virgen, uvas y nueces, que en conjunto pueden activar los receptores de insulina, aumentar la captación de glucosa en los tejidos sensibles a la insulina, estimular su secreción y reducir tanto la insulina como la resistencia a la leptina (Pérez, 2020).  

Micronutrientes El micronutriente que más se ha estudiado en relación a la DMG es la vitamina D. Muchos estudios observacionales prospectivos y transversales han mostrado una asociación inversa entre el estado de vitamina D y la prevalencia o incidencia de diabetes tipo 2. En un estudio con 54 mujeres con DMG que recibieron cápsulas de placebo o cápsulas con 50.000 UI de vitamina D dos veces en seis semanas, se observó una disminución significativa de la glucosa plasmática en ayunas y la resistencia a la insulina evaluada por HOMA-IR (Parettini, 2020).  

Microbiota intestinal Se ha visto que la microbiota intestinal juega un papel crucial en la modulación de la resistencia a la insulina y la inflamación. Es bien sabido que la dieta es capaz de modular la composición de la microbiota rápidamente, en unos pocos días (Ponzo, 2019). En un estudio ensayo aleatorizado, doble ciego y controlado con placebo en mujeres (56) con DMG se les dio diariamente un suplemento de probióticos Bifidobacterium y Lactobacillus o un placebo durante cuatro semanas consecutivas. Los resultados obtenidos fueron la disminución de la glucosa en ayunas y aumento de la sensibilidad a la insulina (Kijmanawat, 2019). 

Otras alternativas Un suplemento prometedor para la prevención y el tratamiento de la DMG es el inositol, un compuesto de la familia de las vitaminas B, producido en grandes cantidades en el cuerpo a partir de D-glucosa. Un estudio con 502 mujeres, demostró que la suplementación con inositol en las primeras semanas del embarazo redujo la incidencia de DMG en pacientes en riesgo (Parrettini, 2020).  

Por último, y como complemento de las intervenciones de tipo nutricional, más de 90 min/semana de actividad física en el tiempo libre antes del embarazo se asoció con 46% menos probabilidades de DMG (Mijatovic, 2018). Las actividades pueden ser varias, desde entrenamiento en circuito, caminar o andar en bicicleta (Rasmussen, 2020) y se debe propiciar ejercicio tres veces a la semana durante 40 a 60 minutos al 65 a 75% de la frecuencia cardíaca máxima corregida por la edad. 

Todas las mujeres con DMG deberían tener un asesoramiento dietético ya que la alimentación es la piedra angular del tratamiento. El conocimiento del impacto de la dieta sobre la glucosa en sangre es de gran importancia para prevenir complicaciones e incluso para prevenir la diabetes tipo 2 más adelante en la vida. 

Referencias 

  1. Rasmussen, L., Poulsen, C. W., Kampmann, U., Smedegaard, S. B., Ovesen, P. G., & Fuglsang, J. (2020). Diet and Healthy Lifestyle in the Management of Gestational Diabetes Mellitus. Nutrients, 12(10), 3050.
  2. Szmuilowicz, E. D., Josefson, J. L., & Metzger, B. E. (2019). Gestational Diabetes Mellitus. Endocrinology and Metabolism Clinics of North America.
  3. Pérez-Pérez, A., Vilariño-García, T., Guadix, P., Dueñas, J. L., & Sánchez-Margalet, V. (2020). Leptin and Nutrition in Gestational Diabetes. Nutrients, 12(7), 1970.
  4. Hernandez, T. L., Mande, A., & Barbour, L. A. (2018). Nutrition therapy within and beyond gestational diabetes. Diabetes Research and Clinical Practice.
  5. Mahajan, A., Donovan, L. E., Vallee, R., & Yamamoto, J. M. (2019). Evidenced-Based Nutrition for Gestational Diabetes Mellitus. Current Diabetes Reports, 19(10).
  6. Parrettini, S., Caroli, A., & Torlone, E. (2020). Nutrition and Metabolic Adaptations in Physiological and Complicated Pregnancy: Focus on Obesity and Gestational Diabetes. Frontiers in Endocrinology, 11.
  7. Ponzo, V., Fedele, D., Goitre, I., Leone, F., Lezo, A., Monzeglio, C., … Bo, S. (2019). Diet-Gut Microbiota Interactions and Gestational Diabetes Mellitus (GDM). Nutrients, 11(2), 330.
  8. Parrettini, S., Caroli, A., & Torlone, E. (2020). Nutrition and Metabolic Adaptations in Physiological and Complicated Pregnancy: Focus on Obesity and Gestational Diabetes. Frontiers in Endocrinology, 11
  9. Kijmanawat A, Panburana P, Reutrakul S, Tangshewinsirikul C. Effects of probiotic supplements on insulin resistance in gestational diabetes mellitus: A double-blind randomized controlled trial. J Diabetes Investig. 2019 Jan;10(1):163-170.
  10. Mijatovic-Vukas, J., Capling, L., Cheng, S., Stamatakis, E., Louie, J., Cheung, N., … Flood, V. (2018). Associations of Diet and Physical Activity with Risk for Gestational Diabetes Mellitus: A Systematic Review and Meta-Analysis. Nutrients, 10(6), 698.
  11. Segreda, A. (2018). Análisis Descriptivo sobre el diagnóstico y tratamiento prenatal de la diabetes mellitus gestacional en las mujeres embarazadas egresadas y los resultados maternos y neonatales en el servicio de obstetricia del Hospital México, del 1 de enero al 31 diciembre 2017. Sistema de Estudios de Posgrado, Universidad de Costa Rica.