Lácteos y calidad de la dieta
Lácteos y calidad de la dieta
La calidad de algún alimento generalmente se relaciona con su contenido nutricional o los posibles beneficios que se podrían obtener al consumirlo. Para poder identificar la calidad de la alimentación una de las opciones con respaldo científico, de varias que existen, es el uso de índices de calidad. Estos son lineamientos para evaluar el patrón alimentario del individuo (o dieta, como generalmente se le conoce), lo que permite identificar si la persona presenta patrones alimentarios saludables que puedan a ayudar a disminuir el riesgo de desarrollar enfermedades crónicas no transmisibles (Gil, 2015).
Existen diferentes tipos de índices que se pueden dividir en 3 categorías: basados en nutrientes, basados en alimentos (o grupos de alimentos) e índices combinados. Parte de los beneficios de estás categorías es tratar de crear un consumo moderado y balance general de los nutrientes (Gil, 2015). Existen varios índices referenciados o que se utilizan con mayor frecuencia, como por ejemplo:
- Healthy Eating Index (HEI)
- Healthy Food Index (HFI)
- Healthy Lifestyle Index (HI)
- Meditarranean Diet Score (MDS)
- Healthy Lifestyle Indicators (HLIs)
Este último índice (Healthy Lifestyle Indicators) es uno de los más recientes y trata de suministrar información respecto a nutrientes y alimentos consumidos, hábitos de alimentación, actividad física, descanso y ciertos hábitos de vida socio-culturales (Schwingshackl, 2018). A cada uno de los componentes del índice se le asigna un puntaje específico, el cual puede ser otorgado según las porciones de consumo individual o comparándolo contra alguna medida de tendencia central de la población del estudio (generalmente la mediana).
Diferentes referencias bibliográficas mencionan asociaciones positivas entre el consumo de lácteos y mejor calidad de la dieta, lo que refuerza la importancia del consumo de estos alimentos en la alimentación diaria (Morze, 2020). La literatura menciona que entre los alimentos que podemos consumir en los períodos de merienda son el queso, yogurt o leche. Incluso el consumo de éstos se ha asociado a un mejor control de peso corporal, efecto protector contra la obesidad y reducción de riesgo de enfermedades cardiovasculares (Lamarche, 2016).
Esto también se puede evidenciar en un estudio en 8 países del continente europeo con una muestra de 16228 participantes de ambos sexos, donde se vincularon patrones dietéticos saludables con una mejoría de la calidad de vida cuando ingerían leche o yogurt (Iglesia, 2020). Otro estudio donde se asoció el consumo de lácteos con una dieta de alta calidad reveló un menor riesgo de sobrepeso y obesidad ante el consumo de 2-3 porciones de lácteos por día (Maillot, 2019).
Por otro lado, las personas con mayor nivel académico, personas que realizan actividad física y no fumadores, son individuos que se perfilan a mejores patrones dietéticos. Los índices permiten identificar patrones más comunes que tienen un impacto positivo a la salud, como el consumo de alimentos de origen vegetal, carbohidratos complejos y fibra, bajo consumo de carnes rojas, bajo consumo de bebidas azucaradas y baja ingesta de sodio (Asghari, 2017).
Dicho lo anterior, los índices de calidad permiten evaluar la calidad de la dieta de una forma cuantitativa y objetiva, con el propósito de mantener un estilo de vida saludable mediante el consumo de porciones recomendadas de alimentos o comparando el consumo individual con alguna medida de tendencia central de la población del estudio. Los lácteos definitivamente están dentro de los esos componentes que mejoran la calidad de la dieta.
Referencias
- Gil, Á., de Victoria, E. M., & Olza, J. (2015). Indicadores de evaluación de la calidad de la dieta. Nutricion Hospitalaria, 31, 128–144. https://doi.org/10.3305/nh.2015.31.sup3.8761
- Maillot, M., Vieux, F., Rehm, C. D., Rose, C. M., & Drewnowski, A. (2019). Consumption Patterns of Milk and 100% Juice in Relation to Diet Quality and Body Weight Among United States Children: Analyses of NHANES 2011-16 Data. Frontiers in Nutrition, 6(August). https://doi.org/10.3389/fnut.2019.00117
- Iglesia, I., Intemann, T., De Miguel-Etayo, P., Pala, V., Hebestreit, A., Wolters, M., Russo, P., Veidebaum, T., Papoutsou, S., Nagy, P., Eiben, G., Rise, P., De Henauw, S., & Moreno, L. A. (2020). Dairy consumption at snack meal occasions and the overall quality of diet during childhood. Prospective and cross-sectional analyses from the idefics/i.family cohort. Nutrients, 12(3), 1–20. https://doi.org/10.3390/nu12030642
- Murakami, K., & Livingstone, M. B. E. (2016). Associations between Meal and Snack Frequency and Diet Quality in US Adults: National Health and Nutrition Examination Survey 2003-2012. Journal of the Academy of Nutrition and Dietetics, 116(7), 1101–1113. https://doi.org/10.1016/j.jand.2015.12.012
- Gaal, S., Kerr, M. A., Ward, M., McNulty, H., & Livingstone, M. B. E. (2018). Breakfast consumption in the UK: Patterns, nutrient intake and diet quality. a study from the international breakfast research initiative group. Nutrients, 10(8). https://doi.org/10.3390/nu10080999
- Manuscript, A. (2014). metabolic profile in American men and women. 33(1), 18–26. https://doi.org/10.1016/j.nutres.2012.11.009.Yogurt
- Harrison, S., Couture, P., & Lamarche, B. (2020). Diet quality, saturated fat and metabolic syndrome. Nutrients, 12(11), 1–10. https://doi.org/10.3390/nu12113232
- Ronca, D. B., Blume, C. A., Cureau, F. V., Camey, S. A., Leotti, V. B., Drehmer, M., Schaan, B. D., & de Carvalho, K. M. B. (2020). Diet quality index for Brazilian adolescents: the ERICA study. European Journal of Nutrition, 59(2), 539–556. https://doi.org/10.1007/s00394-019-01923-8
- Schwingshackl, L., Bogensberger, B., & Hoffmann, G. (2018). Diet Quality as Assessed by the Healthy Eating Index, Alternate Healthy Eating Index, Dietary Approaches to Stop Hypertension Score, and Health Outcomes: An Updated Systematic Review and Meta-Analysis of Cohort Studies. Journal of the Academy of Nutrition and Dietetics, 118(1), 74-100.e11. https://doi.org/10.1016/j.jand.2017.08.024
- Morze, J., Danielewicz, A., Hoffmann, G., & Schwingshackl, L. (2020). Diet Quality as Assessed by the Healthy Eating Index, Alternate Healthy Eating Index, Dietary Approaches to Stop Hypertension Score, and Health Outcomes: A Second Update of a Systematic Review and Meta-Analysis of Cohort Studies. Journal of the Academy of Nutrition and Dietetics, 120(12), 1998-2031.e15. https://doi.org/10.1016/j.jand.2020.08.076
- Asghari, G., Mirmiran, P., Yuzbashian, E., & Azizi, F. (2017). A systematic review of diet quality indices in relation to obesity. British Journal of Nutrition, 117(8), 1055–1065. https://doi.org/10.1017/S0007114517000915
- Reedy, J., Lerman, J. L., Krebs-smith, S. M., Kirkpatrick, S. I., Pannucci, T. E., Wilson, M. M., Subar, A. F., Kahle, L. L., Tooze, J. A., Assessment, R. F., Sciences, P., Systems, H., Factor, R., Branch, A., Sciences, P., & Management, I. (2019). HHS Public Access. 118(9), 1622–1633. https://doi.org/10.1016/j.jand.2018.05.019.Evaluation
- Mangiapane, H. (2013). Cardiovascular disease and diabetes. Advances in Experimental Medicine and Biology, 771(2), 219–228. https://doi.org/10.1007/978-1-4614-5441-0_17
- MICHA, R. (2017). 乳鼠心肌提取 HHS Public Access. Physiology & Behavior, 176(1), 100–106. https://doi.org/10.1016/j.eatbeh.2019.101339.Associations
- Nicklas, T. A., O’Neil, C. E., & Fulgoni, V. L. (2014). Snacking patterns, diet quality, and cardiovascular risk factors in adults. BMC Public Health, 14(1), 1–14. https://doi.org/10.1186/1471-2458-14-388
- Lamarche, B., Givens, D. I., Soedamah-Muthu, S., Krauss, R. M., Jakobsen, M. U., Bischoff-Ferrari, H. A., Pan, A., & Després, J. P. (2016). Does Milk Consumption Contribute to Cardiometabolic Health and Overall Diet Quality? Canadian Journal of Cardiology, 32(8), 1026–1032. https://doi.org/10.1016/j.cjca.2015.12.033