Beta Caseína A2, su importancia en síntomas gastrointestinales

Dr. Adrián Fatjó - Nutricionista
Beta Caseína A2, su importancia en síntomas gastrointestinales

Nutricionista y educador en diabetes. 

 

Beta Caseína A2, su importancia en síntomas gastrointestinales 

 

La  β-caseína representa cerca del 30% de las proteínas presentes en la leche de vaca. Dicha proteína puede estar presente en 1 de los 2 tipos genéticos principales: A1 y A2 (1-7). 

La estructura distintiva entre estas 2 formas de  β- caseína es la presencia de histidina en A1 o prolina en A2 en la posición 67 de esta proteína de 209 aminoácidos, siendo A1 consecuencia de una mutación puntual de Pro-67 a His-67 que ocurrió en antepasados del ganado europeo moderno (3,5,6). En consecuencia, la leche producida comercialmente contiene una mezcla de A1 y A2 (1).  

La mutación His-67 está ausente en el ganado asiático y africano de raza pura (1). Como dato curioso, la presencia de una mutación de histidina en la posición equivalente en otras especies de mamíferos, incluidos los humanos, está ausente o es extremadamente rara (1). 

Estas proteínas pueden influir en los síntomas gastrointestinales de personas susceptibles; estudios en animales y en humanos han asociado el consumo de  β-caseína A1 con cambios en la función gastrointestinal, como lo es un mayor tránsito gastrointestinal y un aumento en la inflamación (6,8-10). Esto sucede ya que durante la digestión, la β-caseína A1 se rompe en el aminoácido 67, formando el péptido beta casomorfina-7 (BCM-7). Por el contrario, la digestión de la β-caseína A2 no libera BCM-7.(1,4)  

Los estudios sugieren que este péptido (BCM-7), puede tener efectos similares a los de los opioides en el intestino, ralentizando el tránsito gastrointestinal y aumentando la producción de marcadores inflamatorios intestinales como la mieloperoxidasa (MPO) (10,11). 

En el año 2015 se realizó un estudio a doble ciego, aleatorizado de casos cruzados, en 45 personas con intolerancia auto declarada a la leche. Dentro de sus observaciones notaron que el consumo de leche que contenía β-caseína A1 y A2 se asoció con más molestias digestivas, tránsito gastrointestinal más lento, aumento de la producción de marcadores inflamatorios intestinales y BCM-7. El estudio también mostró que en sujetos intolerantes a la lactosa, el consumo de leche  A1/A2 condujo a un empeoramiento de los síntomas gastrointestinales y un retraso en el tránsito gastrointestinal (en comparación con el valor inicial); efectos no observados con el consumo de leche con contenido exclusivo de β-caseína A2 (a pesar de su contenido de lactosa igualmente alto). Según los autores, estos resultados sugieren que la exacerbación de los síntomas gastrointestinales asociados con el consumo de leche en sujetos intolerantes a la lactosa puede estar relacionada con  β-Caseína A1 más que con la lactosa per sé (8). Estos descubrimientos concuerdan con lo concluído por He y otros (2017) en donde se compararon los síntomas del consumo de leche A1 vs A2 en 600 adultos con intolerancia a la lactosa auto reportada (7). 

Otro estudio realizado en 2014 encontró  que el consumo de leche  con  β-caseína A1  provocó heces más blandas y mayor dolor abdominal, que las presentadas por el consumo de leche con contenido exclusivo de  β-caseína A2 (6). 

Con el nivel de evidencia actual, se puede concluir que las personas más beneficiadas con el consumo de leche con β-caseína A2 son las personas con intolerancia a la lactosa y aquellos con autopercepción de intolerancia a la leche, donde el consumo de este tipo de proteína ha tenido menores efectos gastrointestinales.  

Es necesario e importante que continúe la investigación de este tema y que se realicen más estudios clínicos sobre los efectos del consumo de ambos tipos de β-caseínas en distintos contextos o condiciones tales como edades, etnias, condiciones dietéticas y genéticas. 

 

Referencias 

  1. Brooke-Taylor, S., Dwyer, K., Woodford, K., & Kost, N. (2017). Systematic Review of the Gastrointestinal Effects of A1 Compared with A2 β-Casein. Advances in Nutrition: An International Review Journal, 8(5), 739–748. https://doi.org/10.3945/an.116.013953. 
  2. Küllenberg de Gaudry, D., Lohner, S., Bischoff, K., Schmucker, C., Hoerrlein, S., Roeger, C., Schwingshackl, L., & Meerpohl, J. J. (2021). A1- and A2 beta-casein on health-related outcomes: A scoping review of animal studies. European Journal of Nutrition, 61(1), 1–21. https://doi.org/10.1007/s00394-021-02551-x 
  3. Kumar, R., Kadirvel, G., Das, M., Puro, K., Katiyar, R., Singh, M., Lawai Lyngdoh, E., & Mishra, V. K. (2021). A1 and A2 Milk: Myth vs. Reality- A mini review. Indian Journal of Hill Farming, 34(2), 249–254. 
  4. Küllenberg de Gaudry, D., Lohner, S., Schmucker, C., Kapp, P., Motschall, E., Hörrlein, S., Röger, C., & Meerpohl, J. J. (2019). Milk A1 β-casein and health-related outcomes in humans: A systematic review. Nutrition Reviews, 77(5), 278–306. https://doi.org/10.1093/nutrit/nuy063 
  5. Ramakrishnan, M., Eaton, T. K., Sermet, O. M., & Savaiano, D. A. (2020). Milk Containing A2 β-Casein ONLY, as a Single Meal, Causes Fewer Symptoms of Lactose Intolerance than Milk Containing A1 and A2 β-Caseins in Subjects with Lactose Maldigestion and Intolerance: A Randomized, Double-Blind, Crossover Trial. Nutrients, 12(12), 3855. https://doi.org/10.3390/nu12123855 
  6. Ho, S., Woodford, K., Kukuljan, S., & Pal, S. (2014). Comparative effects of A1 versus A2 beta-casein on gastrointestinal measures: a blinded randomised cross-over pilot study. European Journal of Clinical Nutrition, 68(9), 994–1000. https://doi.org/10.1038/ejcn.2014.127 
  7. He, M., Sun, J., Jiang, Z. Q., & Yang, Y. X. (2017). Effects of cow’s milk beta-casein variants on symptoms of milk intolerance in Chinese adults: a multicentre, randomized controlled study. Nutrition Journal, 16(1). https://doi.org/10.1186/s12937-017-0275-0 
  8. Jianqin, S., Leiming, X., Lu, X., Yelland, G. W., Ni, J., & Clarke, A. J. (2015). Effects of milk containing only A2 beta casein versus milk containing both A1 and A2 beta casein proteins on gastrointestinal physiology, symptoms of discomfort, and cognitive behavior of people with self-reported intolerance to traditional cows’ milk. Nutrition Journal, 15(1). https://doi.org/10.1186/s12937-016-0147-z 
  9. Crowley, E., Williams, L., Roberts, T., Dunstan, R., & Jones, P. (2013). Does milk cause constipation? A crossover dietary trial. Nutrients, 5(1), 253–266. https://doi.org/10.3390/nu5010253 
  10. Barnett, M. P. G., McNabb, W. C., Roy, N. C., Woodford, K. B., & Clarke, A. J. (2014). Dietary A1β-casein affects gastrointestinal transit time, dipeptidyl peptidase-4 activity, and inflammatory status relative to A2β-casein in Wistar rats. International Journal of Food Sciences and Nutrition, 65(6), 720–727. https://doi.org/10.3109/09637486.2014.898260 
  11. Haq, M. R. U., Kapila, R., Sharma, R., Saliganti, V., & Kapila, S. (2013). Comparative evaluation of cow β-casein variants (A1/A2) consumption on Th2-mediated inflammatory response in mouse gut. European Journal of Nutrition, 53(4), 1039–1049. https://doi.org/10.1007/s00394-013-0606-7