Estilos de vida para favorecer un envejecimiento saludable
- Fecha de publicación:
Profesional: Dra. Daniela Calore Velázquez
El envejecimiento es un proceso natural que experimentamos a medida que vamos avanzando en edad. Es el resultado de la acumulación de una gran variedad de daños moleculares y celulares a lo largo del tiempo, lo que lleva a un descenso gradual de las capacidades físicas y mentales según lo indica la Organización Mundial de la Salud (OMS) (7). Algunas condiciones que se pueden experimentar son: pérdida de fuerza, cambio en la figura corporal y disminución del peso. El corazón puede perder eficacia, bombear menos sangre y aumentar de tamaño, los vasos sanguíneos pueden estrecharse, perder elasticidad y puede existir una reducción de la mineralización ósea (8).
Por ello resulta fundamental, realizar acciones durante nuestra vida adulta que nos permitan alcanzar un envejecimiento saludable, mediante la optimización de oportunidades para mantener y mejorar la salud física y mental, la independencia y la calidad de vida a lo largo de nuestros años (2). La medicina de los estilos de vida saludable es una práctica basada en la evidencia que permite asistir a individuos y familias, en la adopción y el mantenimiento de conductas que mejoran la salud y la calidad vida, incluidas: una adecuada nutrición, actividad física (60 min/día), sueño reparador entre 7 a 9 horas, manejo del estrés, por ejemplo, a través de terapia de risa y buen humor, evitar el alcohol y el tabaco; además, de rodearse de apoyo social para que aumente el bienestar mental y emocional (7). Así, el envejecimiento no tiene que ser sinónimo de enfermedad ni discapacidad.
La nutrición es muy importante para la salud física y emocional, por ello debe ser equilibrada, balanceada y completa (5). Diversos estudios indican que la dieta mediterránea ayuda a envejecer de manera más saludable. Por ejemplo, un estudio que realizó un seguimiento de 18 años a 832 italianos identificó que las personas con una mayor adherencia a la dieta mediterránea presentaron una reducción del 52% en el riesgo a presentar deterioro cognitivo (9).
Esta dieta se caracteriza por abundantes cantidades de vegetales, frutas frescas, aceite de oliva como principal fuente de grasas, productos lácteos (principalmente queso y el yogurt con probióticos), pescados y aves consumidos en cantidades bajas a moderadas, de 1 a 4 huevos por semana, carnes rojas en cantidades bajas y vino tinto en cantidades bajas a moderadas, normalmente con las comidas.
Su incorporación como patrón alimentario regular se ha asociado con un menor riesgo de enfermedades relacionadas con la edad, principalmente enfermedades cardiovasculares, neurodegenerativas y oncológicas. De esta forma, puede disminuir la probabilidad de presentar deterioro neuronal, contrarrestar la inflamación y el estrés oxidativo, y mejorar los factores vasculares (3, 8). Adicionalmente, esta podría contribuir en la prevención del deterioro cognitivo y la disminución del riesgo cardiovascular si se suplen las carencias vitamínicas, puesto que los estudios han demostrado que estas tienen un efecto antioxidante y neuro protector (1). También, el consumo de ácidos grasos ha demostrado ser esencial para el desarrollo del cerebro, su funcionamiento y reducción en el deterioro cognitivo, por lo que consumirlo regularmente, podría impactar positivamente la salud cerebral (1, 4).
De esta manera, el envejecimiento saludable es un proceso multidimensional que requiere atención en múltiples factores, incluyendo las elecciones alimentarias, el ejercicio, la salud mental, el cuidado médico, la promoción de la salud y la prevención y/o el buen manejo de enfermedades crónicas. Al promover un envejecimiento saludable, podemos ayudar a mejorar la calidad de vida de la población.
Referencias Bibliográficas
- Arribas, J. M. B. (2022). Dieta, caídas y envejecimiento saludable en adultos mayores (Doctoral dissertation, Universidad Autónoma de Madrid).
- Década del Envejecimiento Saludable (2021-2030). (n.d.). https://www.who.int/es/initiatives/decade-of-healthy-ageing
- Martínez-Álvarez, J. R. (2023). La dieta mediterránea, una herramienta esencial para la promoción de la salud. Enfermería Nefrológica, 26(2), 103-104.
- Martorell Valiente, A. (2022). ¿La dieta mediterránea es beneficiosa para la prevención del deterioro cognitivo leve?.
- Liberona, N. A. H. (2021). Efecto de la calidad de la dieta global en el proceso de envejecimiento utilizando diferentes estrategias de evaluación de la exposición dietética en población de personas mayores (Doctoral dissertation, Universitat de Barcelona).
- Organización Mundial de la salud (2022). Envejecimiento y Salud. https://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/ageing-and-health
- Rico-Rosillo, M. G., Oliva-Rico, D., & Vega-Robledo, G. B. (2018). Envejecimiento: algunas teorías y consideraciones genéticas, epigenéticas y ambientales. Revista Médica del Instituto Mexicano del Seguro Social, 56(3), 287-294.
- Ripoll, R. (2011). Medicina del estilo de vida: la importancia de considerar todas las causas de la enfermedad. Revista De Psiquiatría Y Salud Mental, 5(1), 48–52. https://doi.org/10.1016/j.rpsm.2011.04.002
- Tanaka, T., Talegawkar, S. A., Jin, Y., Colpo, M., Ferrucci, L., & Bandinelli, S. (2018). Adherence to a Mediterranean Diet Protects from Cognitive Decline in the Invecchiare in Chianti Study of Aging. Nutrients, 10(12), 2007. https://doi.org/10.3390/nu10122007